Etnia  afrocolombiana.

 

La población negra colombiana, llamada también afrocolombiana, está constituida por los descendientes de africanos esclavizados traídos a América desde los tiempos de la conquista, en el siglo XVI. Su arribo se da en el contexto del desarrollo del capitalismo mundial, cuando la ola colonizadora europea introdujo la mano de obra esclava en el continente americano para el desarrollo de las actividades productivas ligadas a la explotación de materias primas como el algodón, el arroz, la azúcar, el tabaco y otros. Entraron a nuestro país como parte de la trata de negros por Cartagena de Indias; como contrabando llegaron por el Litoral Pacífico a Buenaventura, Charambirá y Gorgona, o por el Atlántico a las costas de Riohacha, Santa Marta, Tolú y el Darién.

 

Ubicación:

La mayor parte de la población afrocolombiana hace parte de comunidades agrarias ubicadas en zonas cálidas, selváticas, o a orillas de los ríos de algunos valles y en las costas. La ubicación de la población afrocolombiana en Colombia muestra una gran concentración en las zonas costeras de la región del Pacífico (departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Cauca y Nariño) y del Caribe (departamentos de Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Córdoba, Cesar, Sucre, Antioquia). Caribe (departamentos de Guajira, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Córdoba, Cesar, Sucre, Antioquia).

 

Cultura

Sus comunidades tradicionales presentan ciertas características comunes: son comunidades agrarias ubicadas generalmente en las partes bajas de los ríos y en las costas de zonas cálidas y/o selváticas, cuyas actividades productivas tradicionales han sido la minería, la pesca, la caza, la recolección y la siembra de productos de pan coger (maíz, plátano, yuca, frutas) en pequeñas parcelas. Han desarrollado unas prácticas culturales particulares que las distinguen como un grupo étnico "diferenciado", con sus rasgos propios de identidad, etnohistoria, organización social, estructura de parentesco, modos y prácticas tradicionales de producción, de ejercicio de una territorialidad y apropiación de instituciones políticas, además de una cosmovisión, espiritualidad y pensamiento propios que redefinen la complejidad del mundo afro.

En el marco de esta visión mágico religiosa, la naturaleza, el territorio es un escenario ritual con connotaciones no sólo naturales sino también culturales. La selva, el monte, el río son espacios habitados por los espíritus, las divinidades y los ancestros. Allí están presentes las fuerzas naturales y sobrenaturales con quienes es preciso mantener un diálogo, a quienes hay que tener en cuenta y pedir su permiso a la hora de intervenir.

Las necesidades básicas insatisfechas

Pero con tanta riqueza natural y humana, con recursos hídricos, forestales, mineros, con el incalculable oxígeno, es uno de los departamentos más pobres del país. La población afrocolombiana que representa aproximadamente el 26% del total nacional, unos 10.5 millones de personas, ha tenido que luchar por sobrevivir en medio de la guerra, la pobreza y el abandono. Según una encuesta del DNP, el 80% presenta necesidades básicas insatisfechas, muchas poblaciones chocoanas están a oscuras, incomunicadas, sin salud y educación. El 74% recibe menos del salario mínimo legal. El ingreso per cápita de la población corresponde a US $500 (la tercera parte del promedio nacional). De cada 1000 niños afrocolombianos que nacen, 151 mueren antes de cumplir un año, cuando el promedio nacional es de 39. El analfabetismo es 3 veces más alto que para el resto de los colombianos. De cada 100 jóvenes afrocolombianos, sólo 2 recibe educación superior.


El Pacífico Colombiano, zona tradicional de asentamiento de las comunidades afrocolombianas e indígenas en nuestro país está siendo afectado por la dinámica que ha tomado el conflicto armado, su expansión, intensificación y degradación. Muchas de estas comunidades han generado mecanismos de resistencia al embate de los actores armados, basadas en su fortaleza organizativa y en el arraigo cultural centrado en su territorio. Sin embargo, los eventos de desplazamiento masivo y la llegada de familias afrocolombianas primero a Quibdó y luego a los demás departamentos, donde agrandan los cinturones de miseria, señalan la necesidad de entender, fortalecer y atender a una población que padece los rigores del conflicto.

 

Bibliografía:

http://www.etniasdecolombia.org/grupos_afrocolombianos.asp.